Me siento mucho mejor. Ya no sufro de cambios de temperatura (calor, frío), ya estoy bien en ese sentido. Tengo mejor ánimo y humor. Además, no me siento cansada al despertarme, el sueño ha sido más continuo, sin tantos episodios de insomnio. Creo que estoy perdiendo peso de forma progresiva. Por...
“En términos generales, tengo una mejor calidad de vida
